La configuración de la línea para Industrie Plastiche La Scala partió de un análisis reológico de la formulación específica del cliente. Mediante pruebas realizadas con plastógrafo se recogieron datos relativos al par, al tiempo de fusión, a la estabilidad térmica y al comportamiento viscoso del PVC en función de la temperatura y de la velocidad de cizallamiento.
Los datos experimentales obtenidos se integraron con simulaciones de flujo de la masa fundida dentro del cabezal de extrusión, lo que permitió analizar la distribución de las presiones, la velocidad radial del material y el equilibrio de los gradientes de cizallamiento a lo largo de los canales de distribución. Esta fase permite prever posibles faltas de uniformidad de espesor, acumulaciones de material o diferencias de tiempo de residencia que puedan comprometer la estabilidad dimensional del tubo.
La integración entre los datos reológicos y el modelado del flujo permitió diseñar una geometría de husillos calibrada según el comportamiento real de la formulación, definiendo el perfil de compresión, la relación L/D y la configuración de las zonas de plastificación en función de la viscosidad efectiva del material. El objetivo es garantizar una fusión homogénea, estabilidad de presión y control de la contrapresión incluso a caudales elevados.
Paralelamente, el diseño del cabezal de extrusión se optimizó a partir de simulaciones de dinámica de fluidos, equilibrando las secciones de los canales de distribución para asegurar la uniformidad del flujo a lo largo de toda la circunferencia del tubo. La correcta distribución de la masa fundida permite reducir las tensiones residuales, limitar las variaciones de espesor y mantener tolerancias dimensionales controladas.
Este enfoque integrado, que combina análisis reológico, pruebas instrumentales y simulaciones de flujo, permite operar hasta 1.000 kg/h manteniendo la estabilidad geométrica del tubo y reduciendo el desecho de producción.